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martes, 11 de octubre de 2011

Una carta con los puntos sobre las íes

Diego Cañamero (izq.) junto Sánchez Gordillo
Mucho se habla de Duran i Lleida y sus palabras sobre el PER de los jornaleros/as andaluces y extremeños. Pero sin querer distraernos de lo importante (la política neoliberal de recortes en Sanidad y Escuela pública de CIU), si queremos recoger la carta que ha dirigido Diego Cañamero a Durán i Lleida. Son puntos sobre las íes, incluso aclaratoria para muchos que se dicen progresitas.
"Señor Antoni Duran y Lleida.

Es usted uno de esos políticos, profesionales que sin “saber que es el PER”, ni porque “existe”, ni cuáles son los problemas del medio rural andaluz, habla y opina solo para congratularse con la burguesía catalana y para arrancar unos cuantos de votos miserables aunque sea a costa del desprestigio de los jornaleros/a...s de Andalucía.
Usted sabe bien que el P.E.R y los subsidios son un insulto a los jornaleros/as, siempre hemos defendido que el dinero público fuera a cambio de trabajo, respeto y dignidad. Pero es usted y los que piensan como usted los responsables de que los jornaleros/as tengamos este subsidio,( el paro alcanza el 40% en el medio rural andaluz) no sea demagogo ni corto de memoria, ya que la burguesía catalana a la que representa pacto con los terratenientes el que Andalucía fuera una zona subdesarrollada, para proporcionarles materias primas (el 80% del algodón se cultiva en Andalucía y todas las empresas textiles están en Cataluña) y mano de obra barata, así 2.000.000 de andaluces tuvieron que emigrar a su tierra, ¿no tiene nada que decir de esa mano de obra? ¿También reciben el jornal en los bares de Cataluña?
En vez de criticar el P.E.R que suponen 7 euros al día, y que solo lo reciben 220.000 jornaleros/as de los 513.000 existentes ¿Por qué no critica que un 20% de propietarios (terratenientes) se lleven 5.200 millones de euros cada año de de la política agraria comunitaria (P.A.C el P.E.R de los ricos) a cambio de nada solo por tener tierras? Y encima le dan medallas como a la Duquesa de Alba.
Si tanto le molesta el P.E.R de los jornaleros/as ¿Por qué no defiende la reforma agraria (un 2% de propietarios posee el 50% de toda la tierra de Andalucía) supondría el fin de este subsidio?
Señor Duran y Lleida
A usted le pasa como a ese ministro de agricultura y ganaderías que le regalaron una oveja y se llevo el perro del pastor creyendo que era una de ella.

DIEGO CAÑAMERO

SG DEL SINDICATO DE OBREROS DEL CAMPO DE ANDALUCIA"

viernes, 9 de septiembre de 2011

Sobre el movimiento sindical

Entierro de los trabajadores assinados en Vitoria-Gasteiz en 1976

Desde hace algún tiempo se vienen sucediendo ataques ideológicos y políticos contra el movimiento sindical. Desde la derecha mas rancia se facilitan supuestos argumentos para desprestigiarlo. Y la realidad es que poco a poco ha calado en ciertos sectores de trabajadores. Expresiones del talante de "trabajas menos que un enlace sindical" se oyen a menudo entre amplios sectores de la población.
En fechas recientes, la ofensiva neoliberal se ha traducido en plantear la reducción de la representación obrera en las empresas.
Sin embargo, desde la posición de los que amamos, y mucho, al movimiento sindical (entre otras cosas porque hemos sido parteros de él), debemos reflexionar si hoy los sindicatos de clase responden a sus ideas básicas, a su origen luchador y reivindicativo, si no es necesaria una autocrítica que supere ciertos distanciamientos entre cúpula y base sindical, incluso con el conjunto de la clase obrera.
La poca convocatoria de las distintas manifectaciones, la "impopularidad" de algunas huelgas, su escaso seguimiento a veces, la falta de entroncamiento con el resto de la población, son sin duda aspectos, pinceladas, de que algo no funciona bien.
El concepto de "paz social" es ajeno al movimiento sindical. No puede haber paz entre clases enfrentadas, antagónicas. El capitalismo se basa en la explotación (en su sentido mas extenso) de amplias capas populares. Vive a costa de la plusvalía extraída de los trabajadores. No es posible una paz, lo mas serán treguas en las que ambas partes se rearman (ideológica, política y socialmente) para otro enfrentamiento.
Entedemos que en "la refundación de la izquierda" se debe incluir el movimiento sindical. Un análisis profundo nos desvelará las deficiencias actuales del mismo.
La llamada "independencia" de los sindicatos es una entelequia ya que se confunde y se manipula la expresión histórica "correa de transmisión".
En el mundo convulso en el que las contradicciones del capitalismo se agudizan, no se puede ser un mirlo blanco. Hay que mojarse día a día e incluso irrumpir en la vida política.
Los trabajadores son sensibles a la penetración de la ideología dominante y aunque sus sentimientos de clase le llevan rebelarse, necesitan de sus sindicatos para articular las respuestas adecuadas. Sí no, le darán la espaldas.

martes, 9 de agosto de 2011

¿Qué hacer?

Expresiva pancarta artesanal en la Puerta del Sol

Según diversas encuestas, parece que hay 6 millones de españoles que afirman que han participado en el movimiento #15M. Así mismo un 76% de la población está de acuerdo con las reivindicaciones del movimiento, aunque hay un 20% que no comparte lo de las acampadas en plazas públicas.
Si esto es cierto, algo no funciona en el mecanismo de canalización de las protestas populares. Las organizaciones políticas, sindicales y sociales se han situado al margen de este movimiento (aunque fuera con cifras mas modestas), consciente o insconcientemente.
¿Qué hacer? es la pregunta que las mayorías de los instalados dentro del sistema se plantea. Unos se acercan desde una actitud interesada, otros como observadores "intelectuales" para analizar los mivimientos de masas, otros con miedo a que se les mueva el suelo, y unos pocos deciden participar y...ya veremos como sale todo esto.
Ya hubo en tiempos pasados quién escribió sobre el espontaneísmo en la lucha de clases. Esto se origina en explosiones producidas por las injustas leyes que marca el capitalismo. Sin embargo, son las organizaciones de clase las que deben abrir cauces de canalización de las reivindicaciones y sus expresión mas espontánea.
Ya Gramsci hablaba de "que la teoría (dirección política) y la espontaneidad no pueden estar enfrentadas entre sí". Antes, Rosa Luxemburgo circulaba alrededor de la idea de que la simbiosis entre la espontaneidad y la consciencia ocurriría si se superaban los obstacúlos burocráticos existentes.
La ofensiva capitalista, en sus manifestaciones mas brutales, está llevando a enfrentamientos entre sectores de la misma clase, buscando su lugar dentro del poder, todo ello a costa de un aumento de la presión sobre los mas desfavorecidos. Así mismo, se está reubicando las clases dominantes en cada país para repartirse zonas de influencia, acentuándose la división norte/sur.
Sin embargo, hay un factor en España aún no sabemos como va a incidir en la expresión del movimiento de protestas de las clases populares. Nos referimos a la ausencia de los sindicatos en estas protestas. La desmovilzación de los trabajadores (producto de varias circunstancias coincidentes), es un obstáculo que hay que remover.
Otro aspecto que no se puede obviar es que las leyes deberán ser cambiadas en el parlamento, por lo que las clases populares deberán contar con unos partidos políticos fuertes que canalicen (y no sean un fin en sí mismo) y organicen la fuerza de estos movimientos.
La reflexión sobre este y otros aspectos no deben paralizar la acción de cada momento, combinando la calle, la acción política y la reflexión teórica.

jueves, 28 de julio de 2011

Los grandes ausentes


Una pregunta retórica habitual en las redes es saber quién o quienes forman el 15M. Si al principio se creía que eran unos cuantos jóvenes, hoy la cosa no está tan clara. La respuesta no es tan simple como jóvenes y menos jóvenes, si no las clases sociales presentes en el movimiento.
Sin duda, una gran parte lo conforman jóvenes estudiantes, trabajadores en paro, profesionales sin salida laboral, adultos resabiados con el sistema, antiguos luchadores antifascistas, feministas, a los que se han ido sumando diversos colectivos. El pueblo.
Las manifestaciones y acampadas han movilizado a una parte importante de la rebeldía popular que nos ha dado un ejemplo extraordinario en el #stopdeshaucios.
Una parte del movimiento lo forman militantes de partidos de la izquierda anticapitalista, que con el respeto mas exquisito a la independencia del movimiento, participan activamente.
Sin embargo, se echa de menos la presencia evidente de las organizaciones sindicales. Cabría preguntarse cuantos cuadros sindicales, o liberados, o dirigentes han participado en las acampadas, marchas o han acudido prestos a impedir un deshaucio.
No están ni CC.OO ni UGT.
Pero no solo no están o no se les ve, si no que apenas tenemos datos de su participación en el debate político y social que existe y que ha suscitado el 15M.
¿Es que la reforma electoral es ajena a los intereses de los trabajadores? Acaso la dación en pago no sería una solución para muchos trabajadores despedidos. ¿No sería un gran beneficio para todos una Banca pública? Y que decir de un impuesto a las transacciones financieras o especulativas.
A muchos dirigentes políticos de la izquierda anticapitalista los hemos visto en acampadas y manifestaciones, como Cayo Lara, Jaime Pastor, Gaspar Llamazares,... Estos y muchos otros han expresado públicamente su apoyo a las propuestas realizadas por el 15M (algunas de las cuáles ya estaban recogidas en sus programas).
No están ni CC.OO ni UGT que son los grandes ausentes.
Este movimiento que lucha contra la crisis del sistema tiene que contar con el apoyo explícito de los trabajadores y sus organizaciones, tanto en la apuestas programáticas como en la calle.
Así lo deseamos y así debería ocurrir.